domingo, 24 de noviembre de 2019

Trinidad, un viaje al pasado para bien y para mal (1ª parte)


La ciudad de Trinidad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, "por constituir un notable ejemplo  de ciudad colonial". En la foto el grupo escuchando las explicaciones de Irma, nuestra guía local cubana.


Una ciudad colonial Patrimonio de la Humanidad


En nuestro primer día de estancia en Cienfuegos estaba prevista una excursión a Trinidad "una  de las ciudades más bellas de Cuba", según las guías turísticas, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, junto con el Valle de los Ingenios, "por constituir un notable ejemplo  de ciudad colonial".

Trinidad fue la tercera villa fundada por la corona española en Cuba, en 1514, gracias a Diego Velázquez, y pronto se convirtió en el punto de partida de las expediciones comandadas por Francisco Hernández de Córdoba, en 1517, y Hernán Cortes, en 1518. Actualmente el centro histórico es una ciudad-museo con un gran patrimonio arquitectónico colonial de los siglos XVIII y XIX, con sus estrechas calles adoquinadas con piedras de río, sus preciosos edificios restaurados y con las fachadas pintadas  de llamativos colores de tonos pastel y sus fantásticos patios interiores diseñados a semejanza de los españoles, que le otorgan esa atmósfera típicamente colonial.

Esto es lo que vemos en "la almendra" que constituye el casco histórico y que hace ya algunos años reconoció la UNESCO como singular. En otra entrada hablaremos de "La otra Trinidad", la tercermundista, por la que pasamos de largo y por tanto no pudimos conocer de primera mano ¿o sí?.


La Galería de Arte Universal Benito Ortíz está en esta bella muestra de la arquitectura del siglo XIX que imita el estilo de los edificios coloniales de La Habana Vieja. En ella se exponen artesanía y pinturas de artistas locales como Antonio Herr Grau, (pintor afamado de su época, nació el 16 de julio de 1848,  vivió en esta casa y  tiene obra en la Iglesia Parroquial), Juan Oliva, Benito Ortiz, Antonio Zerquera y David Gutiérrez.

En esta casa de infusiones probamos la "canchánchara" mientras un grupo musical interpretaba música tradicional de Cuba.


La Canchánchara

La Canchánchara es un establecimiento donde se beben sobre todo infusiones y licores. Ubicado en un edificio del siglo XVIII es famoso por el cóctel "canchánchara" que preparan aquí a base de ron, lima, agua y miel. El cóctel lo sirven frío en un cuenco de barro. Nosotros lo probamos, ¿cómo no?, sentados en el porche del establecimiento mientras el grupo musical Cohimbre, compuesto por 7 músicos, uno de ellos chica que tocaba la flauta, nos amenizaba con sus interpretaciones.

Paco en medio del porche de la Canchánchara dispuesto a repartir los cuencos de barro con el refrescante y típico licor cubano. Al fondo el grupo musical "Cohimbre" ameniza este descanso que hicimos con su música.

El grupo de música tradicional cubana Cohimbre actuando en el local La Canchánchara

La austera Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad, de fachada neoclásica fue terminada en 1892. La torre que se ve al fondo, a la izquierda, pertenece a lo que quedó de la Iglesia y Convento de San Francisco.


Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad

La iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad, de aspecto austero y con fachada neoclásica, se alza sobre los cimientos de otra del siglo XVIII que fue destruida por un ciclón. Se terminó su construcción en 1892. Lo más destacable de su interior es el altar neogótico, hecho totalmente de madera, que está dedicado a la Virgen de la Merced y que incluye una pintura del artista cubano Antonio Herr. También es interesante el Señor de la Vera Cruz, una imagen de madera del siglo XVIII esculpida en España y que tiene una curiosa historia ya que su destino era una iglesia de Veracruz en México. A mí particularmente me llamó la atención el Cristo sentado que se expone en una de las capillas ya que no es una representación muy común de esta figura. Al lado un Cristo yacente, una Piedad y el Descenso de la Cruz constituyen algunos de los pasos de la procesión de Semana Santa de Trinidad. Esta tradición religiosa, prohibida desde 1959, año de la victoria de la Revolución, se recuperó en 1988, coincidiendo con la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba.

La Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad forma parte del conjunto monumental de Trinidad declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988.

Interior de la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad. Al fondo destaca el altar neogótico dedicado a la Virgen de la Merced y hecho totalmente de madera.



A pesar de la austeridad del interior de la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad, llama la atención el impresionante altar de madera tallada decorado con delicadas incrustaciones. En la pared posterior a la derecha se observa una pintura, al parecer del pintor cubano nacido en el siglo XIX, Antonio Herr Grau.

La representación de la figura de este Cristo sentado y a punto de ser crucificado es algo
excepcional en la iconografía cristiana. La talla se encuentra en uno de los altares laterales
de la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad.

Un Cristo yacente, una Piedad y el Descenso de la Cruz constituyen algunos de los pasos de la procesión de Semana Santa de Trinidad. Esta tradición religiosa, prohibida desde 1959, año de la victoria de la Revolución, se recuperó en 1998.

Desde la escalera del púlpito se ve la capilla dedicada al Cristo sentado dentro del habitáculo
central del altar de madera de la Iglesia Parroquial.


Palacio Brunet, actual Museo Romántico


El Museo Romántico se encuentra ubicado en un edificio construido en 1812 para la acaudalada familia Borrell, cuyo fundador fue Mariano Borrell. La mayoría de los objetos que se exponen en este museo fueron heredados en 1830 por la hija de Mariano Borrell que se casó con el conde Nicolás de la Cruz y Brunet, apellido este último con el que se le conoce a este palacete. El edificio dispone de 14 salas que dan a la galería del patio que luce una elegante balaustrada.

El palacio Brunet (1812), actual Museo Romántico, domina toda la perspectiva de la plaza Mayor de Trinidad.

Un coche tirado por un caballo pasa delante del Palacio Brunet en Trinidad.


Perdiéndonos enTrinidad


Merece la pena merodear un poco por el entramado de callejuelas del centro de Trinidad sin peligro de perderse ya que la torre campanario de la Iglesia y antiguo convento de San Francisco nos servirá en todo momento de brújula orientativa para localizar la Plaza Mayor y por tanto el centro. Callejear y también curiosear en los patios y las casas con la sorpresa de descubrir un Museo, una iglesia de rito afrocubano, una franquicia de la Bodeguita de La Habana o un baile vudú que nos ahuyentará los malos espiritus .


Detalle del adoquinado de las calles del centro histórico de Trinidad que se renueva constantemente con piedras que se cogen del pequeño río Guarabo.


En la foto vemos, desde uno de los arcos del Palacio Brunet, a algunos componentes del grupo
de viaje a Cuba charlando en la plaza Mayor de Trinidad.


Igual que en Madrid, en Trinidad hay una franquicia del famoso bar restaurante de La Habana,
La Bodeguita del Medio, en el que se deja fotografiar nuestro amigo Tomás
que si tuviera barba bien podría emular a "Jeminguay".

A falta de un Zara, Paloma curiosea en un pequeño establecimiento de venta de recuerdos,
pinturas y artesanía en el centro de Trinidad. 


La Casa de los Conspiradores, que luce un balcón de madera esquinero, fue el lugar de reunión de la Rosa de Cuba,
una sociedad secreta nacionalista del siglo XIX.


Muy cerca de la plaza Mayor se encuentran la Iglesia y Convento de San Francisco que actualmente
es la sede del Museo de la Lucha contra Bandidos. Su torre-campanario es visible desde cualquier lugar
.



En esta tranquila plazuela del Jigüe, en el centro del casco histórico, donde se alzaba una acacia (jigüe), celebró
el padre Bartolomé de las Casas, en 1514, la primera misa de Trinidad.



Casa de la Trova en Trinidad.
Se trata de una casa donde la gente puede escuchar música en directo, o grabada, bailar y tomar un cóctel con vitamina R o sin ella incluida. Estas casas en las que puede entrar cualquiera mantienen su popularidad entre los cubanos de cualquier edad y se caracteriza por su animado ambiente. En esta que vimos nosotros había sobre todo gente mayor bailando.

Palenque de los Congos Reales: La gran influencia africana


En uno de los edificios de estilo colonial de Trinidad, muy cerca del centro, está el Palenque de los Congos Reales. Se trata de la sede del Ballet Folclórico de Trinidad, que actúa de lunes a viernes, representando espectáculos variados relacionados con el rito afrocubano: yoruba, congo, bayamo ... Estos espectáculos se combinan con sesiones de salsa y son, de marcado ritmo caribeño. En el espectáculo que vimos nosotros un bailarín gritaba y se movía como un poseso en una especie de exorcismo para espantar los malos espíritus, haciendo sonar el chequeré uno de los instrumentos que se usan en los rituales de la santería cubana y en la música latina.



El Palenque de los Congos Reales es la sede del Ballet Folclórico de Trinidad y se encuentra en una de las calles que dan a la Plaza Mayor.

Tres componentes del Ballet Folclórico de Trinidad bailan y cantan tocando los instrumentos que se suelen utilizar en los rituales de la santería cubana como las congas, el chequeré y el triángulo.

Todo el grupo de viaje salimos impactados por el espectáculo de santería afrocubana del Palenque de los Congos Reales.

El templo Yemallá de Trinidad


Una de las curiosidades que te puedes encontrar paseando por Trinidad es este templo Yemallá, ubicado en una casa de estilo colonial, a unos pocos metros de la Plaza Mayor, en la Calle Real del Jigue, entre Desengaño y Boca. El templo resalta a la vista por el color azul de su fachada y por algunos elementos de color blanco, además de la filigrana herrería que protege los muros del patio que colindan con la calle. El Templo surge, según la tradición oral, a partir de un enterramiento afro aborigen encontrado en el patio de dicha casa, consistente en piedras esferolitas, hachas petaloides, elementos de pesca originales de incalculable belleza, que pertenecieron a esclavos que habitaron la morada en siglos anteriores.

Su importancia histórica, arquitectónica y cultural, radica en la dualidad de uso al ser templo religioso y casa-hospedaje y vivienda a la vez, constituyendo un templo que refleja los valores más genuinos y auténticos de la cultura y la santería afrocubana. En uno de los patios, vacío de toda ornamentación, se expone, sobre una pequeña silla, una muñeca de trapo negra o Anaquillé, que al parecer se utiliza como símbolo de protección o amuleto. En las paredes lucen tan solo unos esquemáticos dibujos de peces y curvilíneas que asemejan las olas.


Sobre una pequeña silla se sienta una muñeca de trapo negra o Anaquillé,
que se utiliza como símbolo de protección o amuleto, en el centro de una de las habitaciones
del Templo Yemallá, en Trinidad.


El Templo Yemallá de Trinidad es también una vivienda de estilo colonial, con un gran
patio interior y alberga un casa donde se pueden hospedar los visitantes.


La Bahía de Jagua de Cienfuegos (2ª parte)


La bahía de Cienfuegos está considerada como una de las más bellas del país por sus tranquilas aguas y su alto valor paisajístico. Vistas dede la embarcación con la que hicimos el paseo marítimo.

La Bahía de Cienfuegos, conocida como Bahía de Jagua, debe su nombre al antiguo asentamiento aborigen que se encontraba en esta zona a la llegada de los españoles denominado cacicazgo de Jagua. La bahía está considerada como una de las más bellas del país por sus tranquilas aguas y su alto valor paisajístico, lo que la hace ideal para la práctica de deportes náuticos y la atracción del turismo. Aquí se encuentra el que fue barrio aristocrático de la ciudad a principios del siglo XX. Desde la embarcación  en la que dimos un paseo marítimo por la costa pudimos contemplar originales edificaciones construidas en la primera mitad del siglo XX. Nuestro paseo en bote, de punta a punta de la bahía, acabó con un repentina tormenta que nos empapó y de la que nos refugiamos en el bar que había a la entrada del embarcadero hasta la llegada del autobús.

El grupo de viaje entrando en la embarcación que nos dió un paseo por la bahía de Cienfuegos.


Luisa, Elena, Paco, Iris, Tomás, Paloma, Pilar, Rogelio y Juan Carlos en la embarcación de paseo por la Bahía de Jagua, Cienfuegos.


Vista desde cubierta de las impresionantes edificaciones de  la zona de Punta Gorda construidas a la orilla del mar.


CLUB CIENFUEGOS. El Cienfuegos Yacht Club es uno de edificios eclécticos más bellos de la ciudad de Cienfuegos. Se inauguró en 1920. El edificio tiene tres niveles y está rematado por un domo y cuatro torres, dos de ellas con cúpulas y dos con miradores. Su característica combinación de verde y blanco alude a los colores deportivos de Cienfuegos. Tiene dos restaurantes especializados en comida marinera.


PALACIO AZUl. Es una de las edificaciones más antiguas de la zona. Construida por Emilio Menéndez Acebal en los años 20 del siglo pasado, se distingue por su elegante cúpula de cerámica dorada. Desde 2003 funciona como hotel y en 2007 alcanzó la categoría de Hotel Encanto.


PALACIO DE VALLE. El palacio de Valle es el emblema de la comarca por sus originales rasgos arquitectónicos, históricos y ambientales, lo que le hizo merecedor en 1990 de la declaración de Monumento Local. Su construcción, entre 1913 y 1917,  fue un encargo del comerciante azucarero Acisclo Del Valle Blanco, uno de los comerciantes más ricos de Cuba. Se caracteriza por su original combinación de estilos gótico-veneciano y neo-mudejar que recuerdan las construcciones árabes de Granada y Sevilla. La fachada posee tres torres que simbolizan el poder, la religión y el amor. En la actualidad es un restaurante de lujo en el que cenamos la última noche de nuestra estancia en Cienfuegos.

Una finca rural junto a la Ciénaga de Zapata.



Paloma y JC en uno de los puestos de la granja rural Fiesta Campesina donde vendían postales, artesanía, libros y CDs.
(Foto: Tomás)


En nuestros desplazamientos  a Cienfuegos y Varadero hicimos parada técnica en un sitio muy agradable llamado "Fiesta Campesina", una especie de granja rural ubicada a ocho kilómetros del Parque Nacional y Reserva de la Biosfera "Ciénaga de Zapata", el mayor humedal del Caribe insular. Es éste un idílico lugar en el que se pueden practicar actividades deportivas como senderismo o buceo ya que se encuentra muy cerca del mar y playa Girón.

Carátula del CD del grupo musical FIESTA CAMPESINA.
Fiesta Campesina es una finca donde crecen y se crían ejemplares de la flora y fauna autóctonas de Cuba: orquídeas, mangos, cocoteros, palmas reales -el árbol nacional de Cuba- etc. y, entre la fauna, gallinas, pavos reales, cebús blancos, vacas, caballos y otros animales. Al mismo tiempo, y a modo divulgativo,  se exponen utensilios de uso común por el campesinado, relacionados, sobre todo, con las plantaciones de la caña de azúcar.

Entre la exhuberante vegetación del lugar una simpática y amable mujer, ya mayor, que regentaba la barra al aire libre "Piña Colada", servía estos reconstituyentes cócteles, a base de miel y ron, la famosa vitamina erre de la que nos hablaba con frecuencia nuestra guía Irma. En otro chiringuito se podía degustar la bebida típica del lugar: "el guarapo", hecha con jugo de caña de azúcar bien prensada a la que se le añade, para que no esté tan dulce, unas gotitas de lima o un poco de ron.  En una tienda se vendía artesanía de cerámica y barro, postales, libros, CDs de música tradicional cubana y otros recuerdos para los turistas.

Mientras estábamos tomando un café un grupo de música tradicional nos amenizaba la estancia con canciones tan conocidas por nosotros como "Cantinero de Cuba", "Cuando salí de Cuba" y "La Paloma", la popular canción de Los Panchos, esta última a petición mía. Como recuerdo les compré un CD que vendían con temas de su repertorio.



Un cartel señala la entrad a la finca FIESTA CAMPESINA.
(Resto de fotos: JCGP)

Rústica entrada a la finca granja "Fiesta Campesina".


La finca Fiesta Campesina se encuentra antes de llegar a la Ciénaga deZapata.


Irma, Paco, Paloma, Tomás y Elena abandonando la Finca Campesina y entrando en el autobús de Transtur con el que hicimos el recrrido por Cuba.

Una de los integrantes del grupo musical Fiesta Campesina haciendo un descanso a la sombra.


Paloma junto a un cartel con flechas indicativas de los lugares a visitar en esta granja riural campesina.


Un campesino limpia la hierba en una rincón de la finca rodeado de altísimas palmeras reales, el árbol
nacional símbolo de Cuba. La "Ciénaga de Zapata" fue declarada ParqueNacional por el
gobierno cubano y Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Detrás de Paloma y JC, atado y bajo una techumbre que le hace sombra,  descansa un ejemplar bovino de Cebú blanco.




Vídeo del grupo de música tradicional Fiesta Campesina. JCGP, 2019.

Cienfuegos, la perla del Sur (1ª parte)

El grupo de viaje posa delante del Arco de Triunfo (1902) ubicado en el Parque José Martí. Con un cierto aire a nuestra Puerta de Alcalá, también se le conoce como Arco de los Obreros por erigirse gracias a la iniciativa del Club Revolucionario para festejar el advenimiento de la frustrada República de 1902.

"Cienfuegos sería un destino turístico exclusivo en cualquier país desarrollado. Salvando las distancias, es a Cuba lo que San Sebastián a España. Sede de la burguesía criolla junto a la Habana, Matanzas y Camagüey, el paso del tiempo no le ha arrebatado la huella de su antiguo esplendor".
CUBA MÁS ALLÁ DE FIDELJorge Moreta

Cienfuegos se encuentra a la orilla del Caribe, en la provincia de Cienfuegos que ocupa el centro-sur de la isla de Cuba. Limita al oeste con la provincia de Matanzas, al norte  con la provincia de Villa Clara, al este con Sancti Spiritus y al sur con el Mar Caribe. Actualmente tiene cerca de 400.000 habitantes. El centro histórico urbano de la ciudad de Cienfuegos fue declarado Patrimonio de la Humanidad por  la UNESCO, en el año 2005, siguiendo los criterios de "intercambio de valores e importancia en la historia de la humanidad".

Palacio de Ferrer.
Ubicado en una de las esquinas del Parque José Martí esta bella edificación de tonos azules fue construida en 1917 por el comerciante y hacendado español José Ferrer Sirés. Actualmente es la Casa de Cultura "Benjamín Duarte" y presta atención al movimiento de artistas aficionados de la ciudad.


Cienfuegos fue fundada en 1819 y se desarrolló gracias al comercio y producción de caña de azúcar, mango, tabaco y café. Recibió una gran influencia cultural y social de la Ilustración española, lo que le llevó a ser cada vez más importante en el siglo XIX. Para la UNESCO constituye "el primero y mejor ejemplo de un conjunto arquitectónico y urbanístico en el que se plasmaron las nuevas ideas de modernidad, higiene y ordenamiento urbano surgidas en Latinoamérica en el XIX".

Palacio de Gobierno.
Se terminó de construir en 1950 y su cúpula domina el horizonte de la ciudad. Su diseño se basó en el Capitólio de la Habana. Empezó como sede del Gobierno Municipal y, desde 1976, es la sede de la Asamblea del poder Popular. A la derecha podemos observar uno de los dos leones que flanquean la entrada al Parque José Martí.


El nombre de Cienfuegos lo tiene desde 1829 cuando recibió el título de Villa de Cienfuegos, en honor a José Cienfuegos, Capitán General de Cuba en el momento de su fundación y en 1880 recibe ya el título de Ciudad gracias a su acelerado desarrollo. Erróneamente algunos identifican su nombre con el famoso guerrillero compañero de Fidel, Camilo Cienfuegos, como muy bien nos recordó Irma, nuestra guía.


Teatro Tomás Terry.
Terminado en 1889, se inauguró en 1890 y es uno de los principales escenarios construidos en el s. XIX en Cuba. De estilo italiano, destacan los mosaicos venecianos en la parte superior de la fachada. Su construcción se debe al último deseo del hacendado Tomás Terry Adams que se enriqueció con el tráfico de esclavos y fue luego alcalde de Cienfuegos. En su escenario han actuado figuras de fama internacional como Enrico Caruso o Sarah Bernhardt.


Nuestro Hotel La Unión, galardonado en el año 2000 con la categoría de "Hotel Encanto", muy merecidamente, ya hablaremos en otra entrada más detalladamente sobre él, se encuentra muy cerca de lo que es el centro histórico de la ciudad, donde se ubica la que fue primero "Plaza de Armas" y, a partir de 1905, Parque José Martí. Este Parque constituye el meollo de Cienfuegos ya que en su entorno se encuentran los edificios y monumentos más importantes de la ciudad: El Arco de Triunfo, el Colegio de San Lorenzo y Santo Tomás, el teatro Tomás Terry, el Palacio de Ferrer, el Palacio de Gobierno, la Casa del Fundador de la Colonia Fernandina de Jagua y, por último, la Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción. Es un parque con unas dimensiones más grandes que la de otros de Cuba, 2 hectáreas, y en el se encuentra, junto en el centro, el "kilómetro cero" que marca el punto de referencia para el trazado urbano de la ciudad. Nos sorprendieron sus enormes y centenarias ceibas que le dan un aire fresco y acogedor.


El "kilómetro cero", en el centro del Parque José Martí, marca el punto de referencia para el trazado urbano de la ciudad

Monumento a José Martí erigido en 1906 en el Parque homónimo. Al fondo el Arco de Triunfo.
Una de las centenarias ceibas que dan sombra al Parque José Martí. Al fondo el teatro Tomás Terry y a su lado el Colegio de San Lorenzo.




Colegio San Lorenzo y Santo Tomás.
Está al lado del Teatro Tomás Terry. En este edificio construido en 1927 se establecieron los colegios de Santo Tomás y San Lorenzo, destinados a la enseñanza de oficios y manualidades para los niños pobres de la ciudad. En él tuvo lugar el levantamiento armado del 5 de septiembre de 1957. Hoy es la sede de la escuela secundaria básica 5 de septiembre.


Panorámica con el Parque José Martí a la izquierda y la Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción (1833-1852) con sus dos torres de diferente altura.

Catedral de Nuestra Señora de la Purísima Concepción.
La Catedral de Cienfuegos se construyó en el lugar donde se celebró la primera misa en
1819. Se comenzó a construir en 1833 y se terminó en 1852. De fachada neoclásica el orden
arquitectónico es el dórico.


La catedral Nuestra Señora de la Purísima Concepción


Es uno de los edificios más antiguos de Cienfuegos ya que se construyó en el lugar donde se celebró la primera misa en 1819 por el padre Antonio Loreto Sánchez. Se comenzó a construir en 1833 y se terminó en 1852. La imagen de la Purísima fue tallada en Barcelona y los vitrales que ocupan las doce ventanas y que representan a los doce apóstoles fueron realizados en París. De fachada neoclásica el orden arquitectónico es el dórico.

Una mayoría del pueblo cubano se siente católica, aunque también pudimos comprobar que hay seguidores de otras creencias como la santería, el judaismo o la iglesia ortodoxa rusa que van implantándose y abriendo templos en Cuba. El día que visitamos la catedral de Cienfuegos, un jueves por la mañana, la misa estaba muy concurrida.

En Cuba el 60% de la población es católica. Existen once diócesis, tres de ellas con rango de archidiócesis. La figura de mayor jerarquía es el Arzobispo de La Habana Jaime Ortega Alamino, nombrado cardenal en 1994. Por tanto se puede afirmar que Cuba es un país mayoritariamente católico, pero la mezcla de culturas de distintas procedencias ha dado lugar a un auténtico sincretismo religioso donde se mezclan, especialmente, religiones africanas con el catolicismo dando lugar a la tan conocida santería, pero esta no tiene una institución que la represente. También están el judaísmo, el mahometanismo y recientemente se inauguró una iglesia ortodoxa rusa en la Habana Vieja.

Se está dando actualmente una tendencia al compromiso por parte del clero cubano para llenar con labor asistencial los huecos a los que no llega un Estado con escasos recursos. En una entrevista a El País, el profesor de Historia cubano López Oliva afirmaba que la Iglesia tiene ahora una nueva forma de fuerza: "Con alrededor de 300 sacerdotes, unas 700 monjas y 700 templos, la Iglesia católica se ha convertido en la mayor ONG de Cuba" (EL PAÍS, 29 de septiembre de 2015).

Calle de Cienfuegos.
Gente deambulando en una calle cercana al Parque José Martí.

Dos leones custodian la entrada al Parque José Martí de Cienfuegos.

Un coche antiguo americano circulando un día normal por una calle céntrica de Cienfuegos que aún conserva en el suelo la antigua vía del tranvía.

Soportales del Palacio de Gobierno. A la derecha entrada al Fondo Cubano de Bienes Culturales.

Tránsito en una de las calles que parten del centro de Cienfuegos, cerca del Parque José Martí.


Panorámica de Cienfuegos desde la terraza del Hotel La Unión.
Al fondo a la derecha el Parque José Martí. En el horizonte se vislumbra la Bahía de Jagua.

Otro de los atractivos de Cienfuegos es su Bahía de Jagua por la que nos dimos un paseo por la tarde en una embarcación. Desde cubierta podíamos contemplar los palacetes que los hacendados de la ciudad fueron construyendo a la orilla del Caribe como el Palacio Azul, el Club Cienfuegos,  o el Palacio de Valle. También en otra entrada hablaremos más detalladamente de la Bahía.